Helen Van Meene

Helen Van Meene

1972, Alkmaar, Holanda

El trabajo de Helen Van Meene ha sido constantemente referido al de Rineke Dijkstra, en parte por que Van Meene trabaja con fotografía y su tema ha sido el  retrato de jóvenes adolescentes. Por otro lado el que ambas artistas sean holandesas ha creado una conexión directa entre ellas.

 

 

Van Meene a diferencia de Dijkstra, está menos interesada en el aspecto psicológico de sus modelos. No es el la etapa en la que cambian las adolescentes lo que le parece atractivo de ellas, sino el momento en el que su cuerpo y todas sus características físicas le permiten experimentar composiciones interesantes; ”Mis fotografías no tienen la intención de ser retratos… Ni tampoco un estudio sociológico sobre la imagen de la juventud contemporánea…Ellas (las modelos) son material para mi trabajo. Mi interés está básicamente relacionado con cosas como la luz en su piel todavía brillante, moretones en brazos o piernas…Yo arreglo todo, hasta el último detalle cuando tomo fotografías.”[1]

 

 

La preocupación de Van Meene sobre la luz, el escenario o fondo de la fotografía, y las poses de sus modelos, generan una sensación teatral al espectador, tal vez esto se debe también a la fuerte referencia a los retratos del renacentistas de los que y prerrafaelitas inspirados generalmente en leyendas históricas o mitológicas.  Las referencias no son directas ni claramente reconocibles, a la manera de Cindy Sherman, Van Meene contemporiza escenas idealizadas de otras épocas, para sustituirlas por nuevas referencias.

 

 

La obra de Van Meene es un interesante ensayo sobre el retrato y la reapropiación y adaptación de los temas del S XIX y e  general de la pintura clásica, a la que muchos artistas siguen hoy recurriendo como fuente de distintas investigaciones; formales, temáticas o de interpretación.


[1] Catálogo, Helen Van Meene, Japan series, Walther König, 2002

 

2003

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Wolfgang Tillmans

Wolfgang Tillmans

1968, Remscheid, Alemania

 Wolfgang Tillmans vive y trabaja en Londres desde 1996, es por esto que se le asocia con la generación de artistas ingleses de los 90, YBas. La fotografía de Tillmans constantemente presenta al espectador ideas poco convencionales sobre la belleza, mezcladas con imágenes convencionales de la cultura popular, lo que le ha valido el premio Turner en el 2000, que solo había sido otorgado a artistas británicos, entre otros Demian Hirst y Tracey Emin de la generación de los young british artists.

 Tillmans trabajó como fotógrafo de modas, lo que le permitió experimentar nuevas ideas que después llevaría a su fotografía más personal. Influenciado por la fotografía alemana que empezaron los Becher, en la que la búsqueda de objetividad y documentación de la realidad es fundamental, Tillmans monta escenarios en los que captura de manera aparentemente espontánea y real imágenes de la vida cotidiana que tratan de definir la vida en la última década y aparentando que ha sido capturada de manera documental.

 En los escenarios de Tillmans han aparecido personas que luciendo espontáneas y con una actitud relajada e indiferente en donde nada importa, nos hacen confrontar convenciones que existen en el arte, mostrando acciones cotidianas en las que no se supone que un sujeto deba ser fotografiado como por ejemplo; mientras se esta masturbando.

 La relación entre naturalidad y artificialidad es el centro de la obra de Tillmans. Si bien las escenas son construidas por él (artificialmente) para aparecer como del mundo real, la búsqueda es lograr que sean tan naturalmente reales que parezca que han sido tomadas de la realidad. “ Si algo parece real, es mucho más poderoso porque la gente piensa que en realidad sucedió, y una vez que algo pasa no puede ser revertido. Yo estoy tras la intención autentica, no tras el sujeto auténtico, tras la verdad universal, no la de un instante.”[1]

 Esta búsqueda por la verdad en donde lo real no tiene importancia, se debe tal vez a que el interés principal de Tillmans está puesto en las ideas que constituyen al mundo y le dan sentido, es por esto que constantemente reta a su espectador, enfrentándolo a extrañas escenas, que en el mejor de los casos deben llevarnos a la reflexión. “Estos escenarios pueden parecer extraños para algunas personas, pero estoy tratando de preguntar a través de ellos; ¿qué es esto tan extraño aquí?

¿realmente te extraña este escenario en la fotografía? o ¿el mundo a tu alrededor, la sociedad, tus ideas a cerca de la belleza, o mis ideas a cerca de la belleza?”[2]


[1] Montagu, Jemina, Artists in profile, Wolfgang Tillmans, BBCi Arts, 2003.

[2] Entertainment review, Wolfgang Tillmans: 57 Varieties, BBC News, 28 nov, 2000.

 

Victoria Narro, 2003

Marina Kappos

 

1972, Pasadena, California

 Marina Kappos se graduó del California Institute of the Arts y obtuvo después la maestría en Artes de la Universidad de Yale University School of Art. Ha participado en varias exposiciones internacionales, aunque principalmente en colectivas.

 El trabajo de Kappos en un principio exploraba en la bidimensionalidad de la pintura la posibilidad de un paisaje urbano fragmentado, muy al estilo de los comics que utilizan pocos trazos e imitan al estilo arquitectónico Hi-Tec. En esta serie de pinturas ningún sujeto habita la urbe, muy por el contrario se colapsa fríamente separada del espectador tanto por los colores como por la textura y la bidimensionalidad.

Más tarde la exploración formal se volvió hacia los sujetos que interactuando con animales o tomando ciertas características solamente son mostrados por la artista como en una historieta, que casualmente no tiene un contexto espacial. Esta vez el espacio es excluido y sustituido por un fondo de color, como en las viejas caricaturas para televisión en las que el fondo permanecía intacto, o como en un estudio fotográfico en el que el sujeto es aislado completamente del contexto para resaltar su rostro.

La exploración de ambos géneros; retrato y paisaje tienen varias cosas en común, por un lado lo más evidente que es lo simple y plano de la pintura, es decir la falta de volumen. Hay también en ambos una calculada distancia emocional que se acentúa con el uso de los colores y el formato de las piezas, sin embargo en los retratos trata de dotar a sus personajes de algunas características de comportamiento para lo que utiliza animales, lo que puede hacernos recordar a los personajes de las fábulas. O de características más humanas o de los seres vivos como establecer relaciones o vínculos con los animales con los que sus personajes se están relacionando (casualmente todos son gatos domésticos y los personajes son mujeres).

 En el trabajo de Kappos la única cosa personal que podemos ver es su relación con su gato, en uno o dos autorretratos y ciertos gestos corporales que podemos relacionar con cualquier anuncio de cualquier producto, o con cualquier tipo de  persona.