Brady Dollarhide

Brady Dollarhide

1974, Stillwater, Oklahoma, EUA

Brady Dollarhide estudió arte en la escuela de Arte y diseño de Sarasota, Florida, de la que se graduó en 1997. Desde entonces ha participado en algunas exposiciones colectivas y una individual en Nueva York, en dónde vive y trabaja.

Dollarhide, quien trabajó para un restaurador de pintura, aprendió de este oficio muchas de las técnicas y materiales antiguos y elaborados que ahora utiliza en su obra. Una de las principales influencias que podemos detectar en este artista es la de la pintura romántica, y en su trabajo, no solo incorpora materiales utilizados por los artistas románticos, sino también muchos elementos de la iconografía de la época. Concretamente podemos referirlo a la obra de Caspar David Friedrich (Alemania 1774-1840), Considerado uno de los mayores exponentes del paisaje simbólico del romanticismo europeo.

Su trabajo se basa y sostiene en composiciones en las que dominan los elementos naturales, bosques o árboles solitarios, atardeceres, cielos de colores y algunos elementos que la refieren a un contexto más contemporáneo  como el alumbrado público y los cables de luz, que continuamente cruzan sus composiciones.

Según sus propias palabras su obra puede definirse como “retrato psicológico” justamente por la carga simbólica detrás de cada paisaje, de aquí la relación de su obra al periodo romántico. En estos trabajos Dollarhide dota a cada elemento de un valor simbólico con una carga emocional y declara al respecto:  “Estas imágenes están inspiradas por personas específicas; cada árbol representa de manera simbólica una personalidad particular… Estoy tratando de capturar un momento particular, antes de que desaparezca, justo cuando empiezo a sentir que se acerca un cambio inminente.”[1]

Irónicamente, pero de la misma forma en la que sucede en el romanticismo Dollarhide nunca incluye representaciones humanas, aunque como el mismo explica sus pinturas son sobre personas que conoce.


[1] Revista Art & Antiques, diciembre 2002, del artículo de Gómez Edward M. Art’s Innovative Messengers

2003