Julio Galán

Julio Galán

1959, Múzquiz, Coahuila, México

Julio Galán es el prototipo de artista que se popularizó en la década de los 80. En la escena del arte hubo gran efervescencia, el comercio despegó y la promoción de artistas jóvenes con una estética completamente diferente y desbordada se convirtió en lo de cada día. La diferencia política, étnica y sexual, se integraron al discurso cultural de la época y muchas de las tendencias estéticas que habían sido relegadas por años tomaron la vanguardia. El artista plástico obtuvo un reconocimiento social que trascendió los circuitos de las galerías y la personalidad de los que trascendieron fue igualmente importante que su trabajo.

Galán estudió arquitectura en Monterrey y al terminar se mudó a Nueva York con la intención de dedicarse a la pintura, allá encajó rápidamente en la escena, hizo amistad con Andy Warhol por ejemplo, y consiguió que su obra se mostrara de manera internacional. Galán tiene una personalidad conflictiva que se refleja en su obra, al lado de tabúes, motivos religiosos, graffiti y el ya muy bien conocido por todos kitch mexicano.

La critica lo relaciona constantemente con Frida Kahlo por la continua referencia en su obra hacia sí mismo y su complejo entramado emocional, así como por el uso de símbolos nacionales de la cultura popular, generalmente tachados de folklore,  que parecen estar profundamente arraigados en ambos artistas. Galán en muchas entrevistas ha tratado de zafarse del estigma pues su obra parece estar condenada a la clonación de un estilo más que al desarrollo de una propuesta personal. Cabe mencionar además que en México este tipo de expresión tiene una larga tradición.

El trabajo de Galán es sin duda una gran apropiación de los exvotos religiosos,  de Frida Kahlo y Enrique Guzmán, de los laberintos de Borges y los símbolos de las teorías de Freud, pero es sin duda también la catarsis de un neurótico ser que vive aislado, en la culpa y necesita sublimar el mundo para poder habitarlo.

2003