Enrique Guzmán

Enrique Guzmán

1952-1986, Guadalajara, Jalisco, México

Enrique Guzmán estudió teatro y pintura en Aguascalientes, esta última con Alfredo Zalce, para después mudarse a la ciudad de México y unirse al taller libre de pintura de la Escuela Nacional de Pintura y Escultura La Esmeralda. Desde sus días en Aguascalientes Guzmán mostró su extraño talento para la pintura, lo que le valió varios premios del Estado.

El trabajo de Guzmán es ubicado por los críticos como el enlace, y muchos otros dirían como el ejemplo, entre la generación de Ruptura y la llamada generación “Emergente”, con la que se designó a los artistas y la estética de finales de los 70 y la década de los 80 en México. Sin embargo la pintura de Guzmán parece venir de una tendencia que en el país tomó más fuerza hasta finales de los 60, la pintura Metafísica y el Surrealismo, sin que su trabajo, por supuesto, se trate de una mera imitación o copia tal cual.

La pintura Metafísica tiene un origen Simbolista en el que el postulado principal es que un fragmento de la realidad al descontextualizarse (en el arte) puede crear una metaconciencia de la realidad, aspirando llegar a la verdad. La estética que resulta de esta concepción tiene cualidades oníricas, como un objeto visto en sueños, tiende al vacío que resalta las irregularidades del objeto en cuestión, claramente dibujado bajo una luz extraña, plana, y siempre en un ámbito urbano.

Si bien el trabajo de Guzmán es altamente personal, el tratamiento que da tanto a sus personajes como a sus objetos, puede relacionarse directamente con esta estética, así el tratamiento de los temas y de las imágenes en la obra de Guzmán resultaron completamente sorpresivos para el público especializado y el espectador general.

La obra de Guzmán abrió una posibilidad diferente a los artistas mexicanos, introdujo elementos en la plástica que, no necesariamente construían un discurso, pero que al estar referidos a la realidad generaban una lectura distinta de la misma. Por esto para muchos Enrique Guzmán es el iniciador del posmodernismo en México.

2002

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Julio Galán

Julio Galán

1959, Múzquiz, Coahuila, México

Julio Galán es el prototipo de artista que se popularizó en la década de los 80. En la escena del arte hubo gran efervescencia, el comercio despegó y la promoción de artistas jóvenes con una estética completamente diferente y desbordada se convirtió en lo de cada día. La diferencia política, étnica y sexual, se integraron al discurso cultural de la época y muchas de las tendencias estéticas que habían sido relegadas por años tomaron la vanguardia. El artista plástico obtuvo un reconocimiento social que trascendió los circuitos de las galerías y la personalidad de los que trascendieron fue igualmente importante que su trabajo.

Galán estudió arquitectura en Monterrey y al terminar se mudó a Nueva York con la intención de dedicarse a la pintura, allá encajó rápidamente en la escena, hizo amistad con Andy Warhol por ejemplo, y consiguió que su obra se mostrara de manera internacional. Galán tiene una personalidad conflictiva que se refleja en su obra, al lado de tabúes, motivos religiosos, graffiti y el ya muy bien conocido por todos kitch mexicano.

La critica lo relaciona constantemente con Frida Kahlo por la continua referencia en su obra hacia sí mismo y su complejo entramado emocional, así como por el uso de símbolos nacionales de la cultura popular, generalmente tachados de folklore,  que parecen estar profundamente arraigados en ambos artistas. Galán en muchas entrevistas ha tratado de zafarse del estigma pues su obra parece estar condenada a la clonación de un estilo más que al desarrollo de una propuesta personal. Cabe mencionar además que en México este tipo de expresión tiene una larga tradición.

El trabajo de Galán es sin duda una gran apropiación de los exvotos religiosos,  de Frida Kahlo y Enrique Guzmán, de los laberintos de Borges y los símbolos de las teorías de Freud, pero es sin duda también la catarsis de un neurótico ser que vive aislado, en la culpa y necesita sublimar el mundo para poder habitarlo.

2003