Anthony Goicolea

Anthony Goicolea

1971, Atlanta, EUA

 

En los últimos tres años Anthony Goicolea ha llamado la atención de críticos y curadores con videos y fotografías, que han sido expuestas regularmente en Estados Unidos como en Europa. La obra de Goicolea gira en torno a la adolescencia masculina, más que eso a la sexualidad en la adolescencia, pues una cierta andrógina confusa de sus personajes caracteriza su lenguaje formal.

Si bien la cultura occidental ha estado siempre obsesionada con la juventud y la sexualidad, a partir de los 90 la adolescencia (en la que ambas efervescen) ha sido el tema recurrente en el arte. Vista desde el contexto social, psicológico y sexual, los artistas y creadores han documentado un sinnúmero de acciones y costumbres de personas en esta edad tratándoles más como a un grupo social que a una etapa del desarrollo humano.

Goicolea ha creado una narrativa, llena de historias extrañas y sin duda adolescentes, sacándole provecho a su apariencia juvenil. Gracias a la edición en computadora y a la caracterización de personajes ha creado historias peculiares en dónde el sujeto multiplicado y completamente despersonalizado actúa e interactúa (con el mismo, la mayoría de las veces) en ambientes enrarecidos. “Estoy interesado en el autorretrato, la vanidad y el narcisismo, así como en temas relacionados con el cuerpo, las funciones biológicas, la belleza, el caos, lo grotesco y lo perverso.”[1]

Muchas de las narraciones compuestas por Goicolea suceden en escuelas, las típicas historias de fraternidad en las que los estudiantes son arrojados a lagos, piscinas o el océano, salones de clase, cuartos y habitaciones llenas de objetos, o bosques y montañas nevadas. El paisaje de la obra de Goicolea es el de los internados privados americanos, en donde – cabe mencionar- últimamente la policía ha descubierto más casos de violencia, abuso y segregación.

La adolescencia para muchos significa un interminable desafío, entre victimas y victimizadores, porque hay una necesidad constante de probar fuerza, ejercer la crueldad y rebasar límites. El desarrollo sexual no solo físico sino emocional ocupa otro lugar importante en la adolescencia y es entre estos conflictos que Goicolea construye su narrativa. Un transito entre lo aniñado y una carga de sexualidad fuerte, una violencia subyacente, y una sexualidad indefinida. Su obra es también un reflejo de la propia fantasía sexual como adulto.

 


[1] Goicolea, Anthony, Video Statement, 2002