Do Ho Suh

Do Ho Suh

1962, Seúl Corea

Do Ho Suh, es quizá mejor conocido por sus esculturas en dónde miles de objetos iguales se apropian de un espacio en formas diferentes. Do Ho Suh, Zhang Huan y Zhuang Hui, pertenecen a una generación de artistas asiáticos, que han trabajado en occidente por más de una década. Sus obras tratan sobretodo, de como la identidad personal emerge de la colectividad. Tema muy vinculado a la realidad social, política y económica en Asia de los últimos veinte años.

 Retomar espacios y transformarlos, apropiárselos y hacer con esto una declaración  se ha vuelto una practica común, que a principios de los 60 significó una revolución, el desprendimiento del arte de la técnica, las instituciones y las teorías. Claes Oldenburg llenó salones con recámaras, baños y cocinas de plástico, Schneider hizo la Casa de la muerte, o Ilya Kabakov  la reproducción exacta de interiores de hogares de la Unión Soviética. Sin embargo la exploración espacial de Suh esta lejos de estos artistas, en su trabajo  perméa la estética oriental, los materiales traslúcidos y muchas veces efímeros, la delicadeza y el detalle que hacen resaltar que el trabajo ha sido hecho a mano, lo distancia de los demás artistas.

 Su trabajo explora a la sociedad en un papel dinámico, en el que el interés por lo social y lo político, forma parte de la individualidad, los espacios públicos, las grandes ciudades, y la nueva idea de “la masa” con la que se ha cerrado el siglo veinte, en donde la idea de globalización y universalidad van enfocadas a las esferas privadas del individuo.

Metal Jacket, 1992-2001. Floor, 1997-2000   son  un buen ejemplo de este trabajo. Metal Jacket,  es a la vez un armadura como la de los antiguos militares asiáticos, hecha de placas de identificación, que parecen las escamas de un pez. Sin embargo cada una de estas placas es distinta y representa a un individuo, aún y cuando a la distancia nos parecen todas iguales. De la misma manera Floor, es un mundo lleno de pequeñas figuras, aparentemente iguales, que detienen una superestructura, en la que nosotros, el espectador, puede descansar todo su peso. Estos hombrecillos miniatura son apenas visibles, de modo que hay que prestar especial atención al piso para observar que somos detenidos por una “masa anónima.”  Así Do Ho Suh establece su posición ante una complicada relación entre lo individual y lo colectivo. Entre una realidad de la que ningún hombre escapa.

 2003

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s